|
Resulta muy revelador observar que existen pruebas de que
muchos fumadores no son plenamente conscientes de las altas
probabilidades que tienen de contraer enfermedades o de
morir prematuramente a causa del tabaquismo. Este es el
principal costo velado de la adicción.
Al
parecer, entre la población de ingreso medio y bajo el conocimiento
acerca de los riesgos para la salud asociados con el consumo
de tabaco es, en el mejor de los casos, parcial, ya que
la información sobre estos riesgos es muy limitada. Al respecto,
un estudio de la Organización Mundial de la Salud dio a
conocer que el 61 por ciento de los adultos fumadores que
fueron encuestados consideraba que los cigarros eran "poco
o nada peligrosos", lo que significa que un alto porcentaje
de la población fumadora desconoce los riesgos que conlleva
la adicción al tabaco.
Durante
los últimos años, en los países de alto ingreso la conciencia
de los efectos del tabaco en la salud registró un considerable
incremento. Sin embargo, existe una gran controversia sobre
la medida en que los fumadores de estos países perciben
adecuadamente sus riesgos de enfermedad. Varios estudios
realizados en los últimos veinte años ofrecieron conclusiones
diferentes sobre la exactitud de las percepciones individuales
de los riesgos asociados al tabaco.
Entre
los grupos de alto riesgo del tabaquismo se encuentra el
de los adolescentes, quienes por su corta edad, y debido
a la permisividad social en cuanto al hábito tabáquico,
pueden no tener una conciencia real sobre el riesgo a la
salud que implica el hecho de fumar.
Igualmente
importante es el hecho de que los nuevos fumadores podrían
subestimar, en gran medida, el costo futuro asociado a la
adicción a la nicotina. Puede considerarse que éste es el
que pagan los fumadores adultos que no tienen la posibilidad
de modificar la decisión que tomaron en su juventud, en
algunos casos, aun cuando así lo deseen.
El
hábito de fumar suele adoptarse en etapas tempranas de la
vida y es muy posible que los adolescentes conozcan menos
que los adultos acerca de los efectos nocivos del tabaco.
Una encuesta realizada entre jóvenes de 15 a 16 años reveló
que más de la mitad de ellos no conocían las enfermedades
relacionadas con el tabaco o sólo podían nombrar una: el
cáncer pulmonar. Aun en los países donde los adolescentes
cuentan con mayor información, el 50 por ciento de ellos
considera que fumar una cajetilla de cigarros al día no
resulta demasiado perjudicial para su salud.
Incluso
a los adolescentes a quienes se les han explicado los riesgos
del tabaco, por las características específicas de esta
etapa de la vida, les puede resultar difícil imaginar que
algún día tendrán 25 ó 55 años, por lo que parece poco probable
que las advertencias sobre el daño que el consumo de tabaco
hará a su salud en fechas tan lejanas reduzca su deseo de
fumar. De ahí que las estrategias publicitarias hayan tomado
a los adolescentes como su principal objetivo de venta.
|